Apropósito de dos gaviotas





(Al filo, sobre Palma Palmito, una gaviota. Se oyen risas ascendentes. Llega otra de ellas, a la izquierda para el público; usa como sombrero una colgante moribunda. Se posa, cesan. Trae dos refrescos de coco, ofrece uno. A una palmera, al otro lado, le falta un trozo de corteza y, más al fondo, flotan las pompas).

Lara: Toma.

Mínima: Gracias. ¿Cuánto te debo?

Lara: Dos cañaíllas. Una con catorce. No me lo des.

Mínima:

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Espera.

Lara: ¿Cuá quieres?

Mínima: Oh, déjalo ya.

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Voz incorpórea: Como es bien sabido, o nos hemos inventado, estas aves acostumbran a mirar por la periferia lateral. Para el caso es lo mismo: Mínima acababa de apartarle la cara.

Mínima: Estás ridícula con ese postre rosa en la cabeza. Parece una gelatina.

Lara: ≪Miéduse≫. No lo creo. Es auténtica.

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Mínima: Otéala.

Lara: ¿Espectacular?

Mínima: Hasta se mueve. Es asquerosa.

Lara: Me tocó a la segunda.

Mínima: ¿En un cofre de botín de esos? ¿Apostaste?

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Mínima: ¡Lara! Por mucho que lo intentes no vas a ser un pato del muelle. No vives allí, no vives como allí con sus necesidades. No puedes impregnarte un clanalado a base de estudiártelo y por boga.

Lara: Tengo un tío pato…

Mínima: Eso es imposible.

Lara: …Ermanuel. Además, yo misma siempre he tenido un poco de pata. No tengo las alas muy grandes.

Mínima: No se trata de que te parezcas.

Lara: ¡Ay!

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Qué indignación, qué mala ‘envie’.

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Mira, honestamente. No creo que sepas apreciarlo. Es una declaración de gusto, de estilo, de que sabes apreciar los matices en cada ejemplar.

Mínima: ¿Como cuáles?

Lara: Las diferencias en el color, en la textura. E incluso el tamaño. Las hay que dicen pestes de éste. Importa. Cada miéduse es única.

¿Has visto las pequeñas variaciones en composiciones musicales, en pictóricas de la mitología o en los símbolos de la lírica? Esto es lo mismo. Son sutilezas muy apreciadas por las que nos interesamos y estamos versadas. ¿Por qué no se puede disfrutar? ¿Por qué no es una declaración de arte? Sólo la faltas porque es popular.

Mínima: ¡Sardinas! Sí que tiene su intríngulis. (Condescendiente): Está bien.

Aún no entiendo. Tú no tienes un interés muy ancho por las expresiones artísticas. Muchas gaviotas así lo llevan como en red. Y suele ser desde el nido.

Lara: Fue repentino.

Mínima: Posible, pero preocupante.

Lara:

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Mira…

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Lara: …Es Selma.

Gran Platón (que no tarda en volver a entrar): ¡Bicho del demonio! ¡Como te pille te marchas en el plato de un turista! Qué isla, así nos tragara.

Mínima: ¿La de Salma?

Lara: Está crecidita.

Mínima: ¿Y no te preocupa cómo te ven? Muchas le encuentran una pinta ridícula.

Lara: ¿Y qué a mí?

Mínima: Así de repente. ¡Y un montón frus! (Aletea). Todas iguales.

Lara: Iguales no. Que no sabéis notarlo.

Mínima: Pero ellas lo piensan así. Yo lo entiendo. No dejarse llevar por el qué dirán. Te afecta, quieras que no.

Lara: Más parece que les afecta a ellas. Son básicas.

Mínima: ¡A! ¡Aa! ¡Aaa!

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Voz incorpórea: Como es bien sabido, o nos hemos inventado, estas aves acostumbran a ascender la risa desde la garganta, haciendo papada. Para el caso es lo mismo: Mínima tenía el humor descompensado.

Mínima (casi asfixiada): ¡A! ¡Aa! ¡Aaa!

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Lara: Mira. No creo que estés enfocando esto debidamente. Por cada decisión que tomes, habrá quejas. Habrá burlas. Desprecios. Si decides con habilidad, los beneficios serán mayores.

Mínima: ¿Prácticamente?

Lara: O moralmente. Sentimentalmente.

Mínima: No puede ser para tanto.

Lara: Es un sentimiento de pertenencia, de comunidad. De identidad, óyelo.

Mínima: Que no puede ser para tanto.

Lara: ¿Y qué? ¿A ti no te gusta sentirte aceptada? Tener algo en común con las demás.

Mínima: Lara, son sombreros simplemente.

Lara: Y una excusa para juntarse, conversar, compartir…

Mínima: ¿Y qué compartís?

Lara: La última vez había fiesta de intercambio. Allí conocí a gaviotas. Algunas era muy majas.

Mínima: Excusas las hay menos horteras. (Vuelve a mirar, brevemente). Aunque es graciosilla.

Lara: Bumba-Bimba, ‘s’il te plaît’, Corte de Manga.

(La colgante Bumba-Bimba levanta, lentamente, agonizando, un tentáculo).

Mínima: Eso hará gracia en tu comunidad.

Lara: A dos les hablé de ti. Últimamente parces algo sola. Desde que no te hablas…

Mínima: ¿Y qué dijeron?

Lara: ≪Parle, parle≫.

Mínima: Déjalo.

Lara: ¿Y qué tiene? Se construyen ritos y costumbres. Puede que veas la broma que no entiendes. ¡Mira la última actualización de la rotativa! (Saca una corteza de palmera). ≪Numero quince: Todos los colores hacen bellas miéduse. No hay lugar para la discriminación≫.

Mínima: Un poco raro que tu defensa sea que os lo han tenido que legislar. Reconócemelo.

Lara: En todos lados, querida.

Mínima: Es justo.

Pero más me preocupa el precio que tenga eso. La pobre parece que está sufriendo. Con esto no hay contienda.

Lara: Los últimos estudios de Ssificat sostienen que no sienten dolor. ¿Hoy no está la gallina aquella?

Mínima: No, no. Esa criatura tendría que estar cerca del agua. Y libre. ¿Qué gallina?

Lara: ≪¡Quiquiriquí!≫. ¿Contra toda evidencia?

Mínima: Ah, esa. No parece. Contra todo favoritismo. Incluso si te gusta, incluso si no…

Lara: …No puede.

Mínima: ¡…Lo dudo!, incluso si mejora las condiciones sociales de este clanalado, está muriendo. Y debería estar tranquila y en su lugar.

Lara: ¿Sabes de dónde viene el término?

Mínima: ¿Estás segura de que quieres alzar el vuelo de la etimología?

Lara: Miéduse es un acrónimo que une su biología con el miedo. ¿Y sabes por qué? Porque es lo que nos hacen sentir. Nos comen. Es una declaración de intenciones: ≪♪ no rehuyo el miedo, me lo pongo ♪≫.

Mínima: Es decir, que vienes, hablas de comunidad, respeto y colores. Lo levantas sobre otras que son diferentes como los sois vosotras. Pero aplastarlas a ellas pase, porque desplazar el sufrimiento es suficiente.

Lara: Quizá tengas algo de razón.

Mínima: ¿Y qué vas a hacer?

Lara: ¿Qué puedo hacer?

Mínima: Poner el tema sobre la mesa.

Lara: No se podría hacer nada.

Mínima: Lo que no quieres son cambios estructurales. Porque son difíciles.

Lara: Nadie los apoyaría.

Mínima: Qué cómodo.

←… ↓

Mínima: Lara. No pretendía…

Lara: No, no. Está bien.

Mínima: No lo está. Pero que te gusten las miéduse, no quita que debas criticar sus problemas. Y dejarlos criticar.

Lara: Es que… (Contiene el llanto, pone el ala sobre su pecho).

→… ↓

Mínima: Lo sé.

Lara: Encuentras a otras, te diviertes con con las novedades. Ocupa…

Mínima: …Parte de tu día a día.

Lara: Sí.

Mínima: Y sientes que se te ataca.

Lara: …Sí. A veces lo hacen. De camino…

Mínima: Lo he oído. (Disimula una lágrima furtiva). Al menos, por mi parte, sólo quería que habláramos de eso que te gusta. (Se acerca un poco). Supongo que no querrás que finja que lo veo todo (dándose dos golpecitos de ala en el trasero:) ≪reluciente≫.

Voz incorpórea: Como es bien sabido, o nos hemos inventado, estas aves no acostumbran a tener manos. Para el caso es lo mismo: Mínima no sabía usar las comillas.

Lara: Supongo que estás en lo cierto. Gracias por interesarte.

Mínima: Te pido disculpas. No quería herir tus sentimientos.

(Lara se acerca a Mínima y apoya la cabeza en ella).

Mínima: Oye, ¿y eso de los cofres? Me ha parecido que andas algo derrochadora últimamente.

Lara: Cada colección tiene diez. Hay una posibilidad entre cien de que toque la mazorrara.

Mínima: ¿Y cada una?

Lara: Veintinueve cañaíllas con catorce berberechos.

Mínima: (Se aparta un poco). Lara, ¡es una barbaridad si vas a estar comprándolas con frecuencia!

Lara: (Se aparta otro poco).

Mira, quizá así puedas entenderlo. (Se acerca, mientras saca una caja del bolsillo). La tenía para después. Está sin abrir. (La ofrece).

Mínima: (La sostiene). ¿Y si toca algo raro? Pero a ti te gustan mucho.

Lara: Venga.

Mínima: La llevabas guardada para animarte algún mal rato, ¿verdad? (Lara le mantiene la mirada). Bueno, bueno. Pero también tiene lo suyo. Porque la presión del exterior te empuja a depender de estas cosas aun má…

Lara: ¡Venga!

Mínima: Está bien. Y la construcción de comunidad sobre fundamentos monetarios… (Lara pone los brazos en jarra). ¡Está bien!

(Fundido. Luces súbitamente. Mínima admirada con su colgante en la cabeza: verde, pechera de cuero y casco en forma de nube, con dos relámpagos a modo de cuernos).

Mínima: ¿Cuá?

Lara: Estoy tan celosa.

Mínima: Cota-Tromba, por favor, Beso Consuelo. (Cota-Tromba lanza un beso al aire con un tentáculo).

Lara: Un poco mejor. (Ríen. Vuelven a reposar una sobre la otra).

(Entra a pie de calle una gallina con la chupa de papel de plata y reflejos púrpura Maravillosa Rotala. Se miran; se apoya sobre la palmera, gira la cara).

Gallarda: Miauburrido.

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(Ambas boquiabiertas).

 

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