Lágrima de un testamento
Y bajo el retrato de Alajor,
tres altezas lo menos, oscuro ya allí
derrámase a mi vera.
Un relumbrón por la cortina, al marco y la
[estancia
de Yapeseta, hermano. Abierta pero ignorante
del nombre.
Yo, Josefa, derrámome.
Hambruno juega al sol.
G
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